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Artículos del Centro Poveda |
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| Análisis
de la Coyuntura Educativa Dominicana.
En su intervención, la Directora de la FLACSO recordó el positivo re-posicionamiento de la temática educativa en la agenda nacional durante la década de los noventa. De esta atención prioritaria a la educación, lograda gracias a las demandas de muchos sectores de la sociedad, surgió el Plan Decenal de Educación. Ahora bien, en estos inicios del año 2005, la mayoría de esos esfuerzos y metas parecen haber sido olvidados. La realidad es que tenemos una disminución del perfil de los actores educativos en el debate público, reduciéndose sus actuaciones a los niveles micro donde pueden conseguir una incidencia directa en su radio de acción específico. La
Lic. Valera constata que los problemas que como sociedad afrontamos en
el ámbito educativo, no sólo no se han resuelto, sino que
por el contrario, se han recrudecido. Entonces la pregunta ¿qué
nos pasa, dónde está la atención al tema educativo?
Las hipótesis de respuesta a esta pregunta van por la línea
de la insistente fragmentación de las temáticas, acompañada
esta fragmentación con la imposición de un discurso homogeneizante;
en el que todos los actores y sectores pareceríamos estar de acuerdo
sobre los problemas clave de la educación dominicana. En la segunda parte de la actividad se abrió el debate sobre lo expuesto por Cheila Valera. La mayoría de las intervenciones hicieron referencias a la sistemática despolitización del discurso y del accionar socioeducativo en nuestra realidad. Esa despolitización de las concepciones y prácticas de los sujetos involucrados en el hecho educativo es lo que ha permitido el ascenso y extensión del mencionado discurso homogeneizante. Por tanto, se concibe como urgente la necesidad de re-politizar el discurso, la práctica y el debate en el ámbito de la educación dominicana, para que cada actor tenga una palabra propia que decir y una praxis fundamentada y en coherencia con esa palabra/discurso. El
segundo tema central de la discusión fue en torno a los límites
reales de la educación, en lo referente a las transformaciones
que necesita nuestra sociedad. Y es que la anomia o falta de institucionalidad
que se evidencia en la espera educativa, está presente en el resto
de las esferas de la sociedad dominicana. No se puede mantener el discurso
neoliberal que considera la educación como la salvadora de este
país y la llamada a resolver todas sus insuficiencias, cuando se
evidencia que no existe una voluntad política de responder a las
tantas demandas prioritarias del sector y del resto de la sociedad. |