Reflexión Semana Santa. Quédate en casa, con condiciones dignas

Desde mediados de marzo, el pueblo dominicano ha estado enfrentando la presencia del Coronavirus en nuestro país, al igual que la mayoría de los países del mundo. La República Dominicana está en cuarentena hasta el 18 de abril para favorecer el distanciamiento social que nos ayuda a combatir la propagación del virus. Sin embargo, aunque las autoridades estatales han estado implementando medidas significativas para que podamos reencontrarnos con nuestra gente querida, sabemos que a muchas personas se les hace muy difícil quedarse en casa, fruto de la desigualdad social en la que ha estado inmerso nuestro país por décadas.

La mayor parte de nuestro país está en condiciones de empobrecimiento. Las personas empobrecidas cuentan con viviendas hacinadas, sin agua potable, muchas deben pagar alquiler; viven del día a día para tener ingresos económicos (vendedoras/es ambulantes, salones de belleza, barberías, jornaleras/os, construcción, entre otros) que les permitan subsistir. En este tiempo de cuarentena, nuestra gente puede pasar hambre.

El pasado domingo 5 de abril, para el pueblo cristiano inició la Semana Santa, tiempo en el que acompañamos a Jesús en su pasión, muerte y resurrección. En esta Semana Mayor, vivida en cuarentena, se nos invita a dar “muerte” a aquello que no está bien, que no contribuye con los valores ciudadanos y cristianos, para que a nivel personal, familiar y social podamos RESUCITAR.

Que en esta Semana Santa y Pascua reconozcamos la imagen de Dios en las personas empobrecidas de nuestro país. Busquemos maneras de practicar la solidaridad con NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS: vecinas/os, trabajadoras/es, amigos/as y sectores con necesidades económicas; además de hacerlos presentes en cada oración personal o grupal que realicemos.

Que en esta Semana Santa y Pascua reconozcamos la imagen de Dios en todas las personas que está sirviendo (en supermercados, bancos, comedores, hospitales, ayuntamientos, laboratorios, policías, militares, cuerpos de bomberos, etc…); tenerlas también presentes en nuestras acciones solidarias, así como en nuestras oraciones y reflexiones en familia.

Como pueblo cristiano tenemos el compromiso de hacer de nuestra vida y de la sociedad el Reino de solidaridad, hermandad, justicia y equidad que Jesús nos invita a construir cada día, de manera personal y en comunidad. Que esta Pascua sea propicia para RESUCITAR como sociedad y podamos seguir comprometiéndonos, en la lucha, con la construcción de una sociedad más justa y equitativa.

Abril 2020

"Ahora es tiempo de redoblar la oración, de derrochar caridad, de hablar menos, de vivir muy unidos al Señor, de ser muy prudentes, de consolar al prójimo, de alentar, de prodigar misericordia, de vivir pendientes de la Providencia, de tener y dar paz“

Pedro Poveda, 1936