Día Nacional de la Juventud

La historia de la humanidad nos ha enseñado que los y las jóvenes hemos luchado históricamente por la conquista y defensa de nuestros derechos, en ese contexto la celebración del Año Día Nacional de la Juventud constituye una fecha para continuar haciendo compromisos en estos ámbitos, una oportunidad es el reciente lanzamiento del Plan Nacional de Juventudes.

Sin embargo, existen diversos enfoques o miradas al hablar de Juventudes: desde el punto de vista de la legislación, en República Dominicana son jóvenes quienes estamos en el rango de edad de 15 a 35 años (Ley de Juventud 49-00); otro enfoque es ver la juventud como etapa problema, desde el cual se considera jóvenes a quienes exhibimos determinadas conductas que responden a la pérdida de valores y que también somos parte de ciertos conflictos sociales; también están quienes tienen la visión futurista de lo que considera jóvenes, las y los jóvenes somos “la esperanza del mañana”, responsables del rescate de la sociedad futura.

Como vemos existen diversas maneras de ser joven y dependiendo de nuestro contexto personal y social, formación, oportunidades, clase social, ideología, entre otros aspectos; ésta se expresará con unas características u otras. Cuando nos referimos a jóvenes en nuestro país hay a un inmenso abanico de posibilidades de expresión de la juventud; de ahí el término de juventudes, atendiendo a lo diverso y plural de entender lo juvenil, puesto que no podemos catalogarnos desde un esquema en el que todas y todos debemos caber.

Las juventudes somos tan diversas como la humanidad misma, somos seres humanos integrales que nos encontramos en un proceso continuo de formación, crecimiento y transformación. En el proceso de formación de cada ser humano, intervienen de forma directa los diferentes espacios de socialización en los que nos desarrollamos (la familia, la escuela, la comunidad, los grupos de amigas/os, etc.).

Entender las juventudes desde esa diversidad, posibilita la elaboración de políticas públicas que respondan a esa diversidad, tomando en cuenta a toda la sociedad y no sólo a parte de ella. Porque, aun siendo jóvenes, para construir un plan, organizar un proceso o una actividad para jóvenes tenemos que empezar por conocer bien el grupo con el cual vamos a trabajar. Es importante partir por conocer sus intereses, sus preocupaciones, motivaciones; lo que les mueve, lo que les inquieta, lo que necesitan y que podamos ofrecerle; pero también conocer de ellas y ellos lo que ofrecen, lo que conocen, lo que aportan y lo que posibilitan.

Como estrategia para el trabajo con jóvenes desarrollamos proyectos y programas de formación integral que contemplen procesos de formación humana, artística, ciudadana y cultural. Las mediaciones utilizadas son diversas, atendiendo a la diversidad de sujetos y procesos que se llevan a cabo, pero todas con el propósito de humanizarnos y así construir la cultura del Buen Trato en la sociedad dominicana.

Creemos en las y los jóvenes, en su capacidad de liderar y generar cambios. Creemos en su capacidad para aprender y compartir lo aprendido. Desde el Centro Cultural Poveda hacemos un llamado a las y los jóvenes de participar activamente en los diversos espacios de la sociedad, para que juntos y juntas construyamos “otro mundo posible”, porque como dice Pedro Poveda:

“Las y los jóvenes pueden transformar el mundo, ni más ni menos”