Día Internacional de la Alfabetización

Reflexiones en el día Internacional de la Alfabetización

Desde el día 26 de octubre de 1966 en su 14a reunión, la Unesco, declara el 8 de septiembre, Día Internacional de la Alfabetización; y a partir de 1967 se celebra este día en el mundo con la finalidad de recordar que la alfabetización es un factor de dignidad y de derechos humanos, muy importante para la consolidación de la democracia y lograr que las personas sean capaces de renunciar a una postura de objetos y asumir una postura de sujetos con una actitud crítica que les permita decir su propia palabra.

Desde una educación liberadora se entiende que alfabetizar es que la persona aprenda a decir su propia palabra: decir lo que vive, lo que está sintiendo, lo que desea y lo que no desea; contrario a la repetición de palabras que nos hacen decir lo que otros quieren que digamos. Alfabetizar es hacer que las personas den de sí todo lo bueno que puedan dar (Pedro Poveda).

Alfabetizar es un acto ético, es la posibilidad de florecimiento de la palabra en cada persona y por tanto el florecimiento del sujeto, de la persona porque donde florece la palabra propia, la que una dice, florece el sujeto que la dice; decir su propia palabra es un acontecimiento de identidad, es una experiencia de conexión con la vida.

Es otro modo de hacer alfabetización, un modo que sin lugar a dudas produce vida de quien dice su palabra de una manera que antes no sabía; es el florecimiento de la vida de quien al leer la palabra propia escrita y la palabra de otra persona, florece en la escucha de sí mismo y en la escucha del otro y de la otra. Darse la palabra y darse la escucha como manera de alfabetización.

Alfabetizar es la realización de un acto ético: el acto de hacer-nos más como sujeto de la relación con el otro y la otra no desde la desigualdad del que sabe y el que no sabe, sino desde el reconocimiento de mi misma como capaz de dar mi palabra y dar mi escucha y el reconocimiento del otro y la otra como quien da su palabra y da su escucha.

Alfabetizar es la realización de un acto político: la posibilidad de construir entre todos los que participamos en el proceso de alfabetización, un espacio para dar la palabra y dar la escucha como actos de reconocimiento como personas y como sujetos.

Alfabetizar es un acto cultural: es la posibilidad de "empalabrar la realidad" atrapándola entre signos escritos que nos abren posibilidad de la comunicación específicamente humana.

Alfabetizar es un acto pedagógico: posibilidad de abrir una relación de hospitalidad y acogida para dar la palabra y dar la escucha y aprender a decirla y a escucharla de manera escrita.

Es desde este planteamiento que el Centro Cultural Poveda entiende el proceso de alfabetizar: abrimos un espacio para que el aprendizaje de la lectoescritura sea fortalecimiento de la capacidad de dar la palabra para decir lo que se quiere decir: que queremos una vida digna, una vida buena para todos y todas porque ahora no es así.

Este modo de alfabetizar va más allá de unir letras para formar palabras mudas o descifrar signos vacíos de contenido vital. Tenemos experiencia de ver como las personas fortalecen su autoestima y se hacen resilientes, cuando se dan cuenta de que pueden decir y explicar el sentido de su propia palabra y que pueden escuchar y entender la propia palabra de las demás. Por encima de las trabas y discriminaciones han cruzado el charco de la pobreza extrema insertándose en la sociedad con un nuevo sentido de la vida y de sus derechos, como ciudadanas y ciudadanos con una conciencia crítica, comprometidas y comprometidos con su entorno.

Es muy lamentable que en pleno siglo XXI estemos celebrando este día Internacional de la Alfabetización con 775 millones de adultos analfabetas y analfabetos en el mundo, carentes de las competencias mínimas para empalabrar su realidad.

Según la UNESCO, 1 de cada 5 adultas/os sigue sin saber leer y escribir y dos tercios de ellas/os son mujeres, 60.7 millones de niñas y niños no asisten a la escuela y otra cantidad mayor asisten a clases de manera irregular o la abandonan.

El analfabetismo es un problema, a nivel mundial que atenta contra la dignidad y los derechos de la persona.

Hoy esta celebración del día Internacional de la alfabetización se convierte en un llamado a los líderes políticos del mundo entero y al público en general a poner atención a este problema del analfabetismo que es como una carcoma para la democracia y la soberanía de los pueblos.

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